Matrimonio homosexual: crecimiento y estabilidad de la sociedad
La unión de parejas del mismo sexo en matrimonio con los mismos derechos que los heterosexuales es un asunto de indiscutible actualidad mediática que ha conseguido penetrar en las sobremesas favoreciendo la creación de nuevos temas para el debate cotidiano. Cual es mi sorpresa al entrar en tales debates con supuestos progresistas y heterosexuales (también supuestos), que existe una gran reluctancia ideológica y moral al aceptar tal equiparación de derechos como algo bueno y necesario para nuestra sociedad. No entraré a criticar las declaraciones de Fraga en la que tilda dichas uniones como “asquerosas”, como tampoco lo haré de otros personajes de la derecha católica que hacen lo posible por asociar la homosexualidad a trastornos mentales, padres alcoholicos, etc
Simplemente quiero denunciar el hecho insolidario de apartar, silenciar y ningunizar la polémica por parte de esa izquierda heterosexual que permanece pasiva, e incluso son capaces de colar en su argumentación elementos homofobos de la ultraderecha con tal de justificar su falta de empatía con colectivos a quienes no entiende. Algo que a mi juicio no repercute solamente en la vida de una ‘minoría homosexual de la sociedad’ sino a todos en su conjunto.
Los argumentos en contra del matrimonio homosexual que considero más perversos son:
“El fraude legal que se puede producir al aprobar el matrimonio homosexual que consiste en que personas que realmente no son pareja se van a casar para obtener una serie de ventajas legales y fiscales” Bueno, la equiparación de derechos entre homosexuales y heterosexuales permitirá que no únicamente los heterosexuales puedan realizar esta práctica, como venía siendo habitual. Pero tras esta entrecomillada afirmación nos encontramos con la justificación clásica para eliminar cualquier tipo de derecho. Hay muchos partidarios de eliminar todo tipo de ayuda o prestación social en aras de evitar el abuso que se pueda cometer por parte de los beneficiarios: “les das un dedo y te agarran todo el brazo”. Luego, para evitar el abuso de derechos, eliminémoslo directamente. ¿ por qué no ? Sobre todo si afectan a una ‘minoria’.
Y por otro lado tenemos el el argumento de que “la estabilidad de la sociedad se ha fundamentado hasta ahora en la creación de núcleos familiares con un módelo bipolar de hombre y mujer” que la verdad que cuando lo escuché me quedé un poco confundido.
Por lo tanto pasé a buscar qué me decía google acerca de la busquéda de la frase: “crecimiento y estabilidad de la sociedad” para enterarme en qué se basa realmente la estabilidad de la sociedad. Sin embargo los resultados de la búsqueda son en su mayoría páginas de fundamentalistas católicos con contenidos que poco tienen que ver con un análisis de la sociedad como estas:
el Cardenal Antonio María Rouco Varela, en su discurso de apertura de la Plenaria defendió la legitimidad primera de la institución matrimonial, enfatizando que «el matrimonio, engendrando y educando a sus hijos, contribuye de manera insustituible al crecimiento y estabilidad de la sociedad», por lo que «le es debido el reconocimiento y el apoyo legal del Estado”
¿ En qué momento se colaron estas afirmaciones regresivas en las mentes de aquellos que creía que defendían una política progresista ?
