Movistar, Vodafone y Amena. Suspender teléfono móvil por pérdida o robo es una estafa.
Según la Asociación de Empresas de Electrónica, Tecnologías de la Información y Telecomunicaciones en España (http://www.aetic.es/actu_documentos_campanya.asp) podemos leer un texto titulado I Campaña Nacional de Prevención contra el Robo y
el Hurto de Terminales Móviles Ministerio de Interior y Ministerio de Ciencia y Tecnología en el que invitan a informar del móvil perdido o robado a la operadora para que proceda a la suspensión del teléfono móvil y la línea para evitar su uso fraudulento:
Informe inmediatamente a su compañía telefónica lo antes posible y proporciónele los datos de su terminal móvil (IMEI) y de su línea, para que proceda a suspender inmediatamente la línea, si es posible en su caso. Esto evitará la utilización fraudulenta de su terminal móvil y de su línea .
Conozca las posibilidades y los pasos a realizar con su operador en estos casos. En España los números de atención al cliente para llamar desde un teléfono son:
* Telefónica Movistar: 609 (desde un móvil Movistar) ó 1485 (desde un teléfono fijo) [www.movistar.com]
* Vodafone – Airtel: (+34) 607 123 000 [www.airtel.es]
* Amena: (+34) 656 001 470 [www.amena.com]
Según mi punto de vista, este servicio de suspensión lejos de ser una campaña ‘altruista’ para evitar los robos de los teléfonos móviles, no es más que una forma de destruir el valor de estos aparatos y que únicamente beneficia a las empresas.
Un servicio realmente útil para el cliente a quien ha perdido un teléfono móvil sería la posibilidad de localizarlo a través de los medios técnicos de los que se dispone sobradamente para posicionar el aparato triangulando con las torres celulares cercanas.
No todos los hurtos de móviles se producen tras forzar una puerta, romper una ventana, o tironazo del bolso. Sino que estoy seguro que una gran mayoría se producen por descuidos tales como se enumeran en los consejos de prevención de perdidas del enlace citado anteriormente.
¿ Se arriesgaría un individuo a usar un móvil cuyo legítimo usuario pudiera localizar e informar a la policía de su paradero ? La respuesta es no.
Hay diferentes maneras de sacar partido a un móvil suspendido, sobre todo si este tiene más posibles funciones que la de llamar y recibir llamadas. Un móvil robado y suspendido puede ser usado en un coche como ayuda a la navegación con un GPS sin problemas por dar un ejemplo. El ladrón no tiene más que comprarse un GPS bluetooth (uno nuevo puede costar menos de 80 $) que se lo comprará seguramente a cualquiera de las empresas asociadas en la AETIC para disfrutar de un servicio que le podría haber costado más de 300 €.
¿ Quién gana realmente al dar facilidad a los clientes de telefonía móvil para destruir parte del valor del mismo ? ¿ El usuario o las empresas que se dedican a la venta de terminales móviles ?
Cualquiera que lea esto podría contestarme “¿ y entonces qué ? ¿ dejar que quién está usando tú móvil lo siga haciendo ?” Pues puedes hacerlo para desahogarte o recuperar tu antiguo número. Suspenderlo no va a hacer que recuperes el valor del aparato. Lo único que puedes conseguir es que te den una copia de la tarjeta SIM robada.
Si no dieran este servicio, quizás el usuario podría replantearse si su operadora le da las mejores condiciones en ese momento y cambiar de compañía porque la competencia le ofrezca un nuevo móvil más barato, unas tarifas más economicas en las llamadas, etc. Y es ahí donde considero que reside el verdadero interés de las compañías en ofrecer el servicio de suspender el móvil y la línea: en no perder al cliente y seguir cobrándole toda la vida.
MUERTE A LAS PATENTES DE SOFTWARE
Aquilino Polaino salta a la fama de la mano del PP, cuando fue invitado al senado para contarnos el marco etiológico de la homosexualidad. Definiéndola claramente como una psicopatía producida por traumas infantiles gestados en un entorno familiar perversivo. Si tienes interés en leer la transcripción de la intervención de Aquilino Polaino, la tienes aquí:
La unión de parejas del mismo sexo en matrimonio con los mismos derechos que los heterosexuales es un asunto de indiscutible actualidad mediática que ha conseguido penetrar en las sobremesas favoreciendo la creación de nuevos temas para el debate cotidiano. Cual es mi sorpresa al entrar en tales debates con supuestos progresistas y heterosexuales (también supuestos), que existe una gran reluctancia ideológica y moral al aceptar tal equiparación de derechos como algo bueno y necesario para nuestra sociedad. No entraré a criticar las declaraciones de Fraga en la que tilda dichas uniones como “asquerosas”, como tampoco lo haré de otros personajes de la derecha católica que hacen lo posible por asociar la homosexualidad a trastornos mentales, padres alcoholicos, etc